La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, afirmó que el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, permanece en territorio sinaloense, luego de que autoridades de Estados Unidos incluyeran su nombre en solicitudes relacionadas con presuntos vínculos con el narcotráfico.
Durante su conferencia matutina en Palacio Nacional, la mandataria sostuvo que el caso debe manejarse bajo criterios jurídicos y con respeto a la soberanía mexicana.
“Es un asunto jurídico y tiene que ver con la soberanía de México”, declaró.
Explicó que el gobierno estadounidense presentó solicitudes urgentes de detención y extradición contra 10 ciudadanos mexicanos, entre ellos Rocha Moya y el senador Enrique Inzunza Cázarez.
No obstante, señaló que la Secretaría de Relaciones Exteriores solicitó pruebas formales para sustentar las acusaciones antes de considerar cualquier acción legal.
“La Secretaría de Relaciones Exteriores está pidiendo pruebas. Así de sencillo. No puede hacerse de la manera en que se está planteando si no hay pruebas”, afirmó.
La presidenta agregó que consultó a la Fiscalía General de la República, dependencia que, según dijo, no encontró elementos suficientes para iniciar un procedimiento judicial.
Al ser cuestionada sobre el paradero del gobernador sinaloense, respondió de forma directa:
“Él sigue en Sinaloa. El Gabinete de Seguridad puede informar mañana”.
La titular del Ejecutivo también criticó lo que calificó como una campaña de desinformación alrededor del caso y acusó la difusión constante de rumores.
“Hay muchísima propaganda, hay mucha mentira, muchísima mentira”, expresó.
Incluso señaló que el mecanismo gubernamental conocido como “Detector de Mentiras” ha resultado insuficiente ante la cantidad de versiones falsas que circulan sobre el tema.
“Es increíble la cantidad de mentiras que se dicen todos los días. Es muy importante la información y no la propaganda, ni el querer generar este ambiente de rumores”, sostuvo.
En otro momento, Sheinbaum se refirió al ataque reportado contra una propiedad vinculada a Rocha Moya y aseguró que se trataba de un inmueble abandonado desde hace años.
“Es una propiedad de hace 10 años, estaba abandonada”, comentó.
Las declaraciones ocurren en un contexto de creciente tensión política y mediática tras las acusaciones emitidas por autoridades estadounidenses, así como del debate sobre los límites de la cooperación bilateral en temas de seguridad y combate al narcotráfico.
