La crisis de desapariciones en México se ha agravado pese a las reformas e instituciones creadas para atenderla, advirtió Juan Pablo Albán Alencastro, presidente del Comité contra la Desaparición Forzada de la ONU, al señalar que la impunidad supera el 98% y los servicios forenses acumulan 72 mil cuerpos sin identificar.
Durante un foro de la American University, el especialista defendió la decisión de remitir el caso mexicano a la Asamblea General de Naciones Unidas mediante el artículo 34 de la Convención Internacional, ante el aumento de desapariciones y las agresiones contra madres buscadoras.
“Era claro que la situación no había mejorado, sino que la situación se había agravado”, afirmó Albán, quien aseguró que el organismo mantendrá la supervisión hasta esclarecer los hechos.
Familiares y defensores de derechos humanos también cuestionaron la confiabilidad del registro nacional y la falta de resultados concretos. “Tenemos leyes, instituciones, protocolos, mecanismos y las cosas siguen empeorando”, señaló Michael Chamberlin, defensor que acompaña a colectivos de búsqueda.