La secretaria de Anticorrupción y Buen Gobierno, Raquel Buenrostro, reveló que las empresas vinculadas con José Alfredo y Raymundo Hernández Casillas tienen antecedentes de casi tres décadas en contrataciones electorales y presuntamente simulaban competencia para obtener contratos públicos.
La funcionaria señaló que entre 2014 y 2023 se asignaron más de 2 mil millones de pesos a proveedores relacionados con los hermanos, mediante contratos de 23 organismos electorales locales.
“Estas empresas primero son fachada, simulan la competencia”, sostuvo Buenrostro, al señalar que algunas compartían domicilios y teléfonos, además de carecer de personal y capacidad técnica.
Por su parte, Claudia Sheinbaum calificó el caso como un “cochinero” y una “mafia electoral”, y afirmó que las presuntas irregularidades tienen antecedentes anteriores a la llegada de Guadalupe Taddei al INE.