La polémica por el supuesto uso de inteligencia artificial en la novela Donde el agua trabaja, de David Silva Rojas, llegó a una resolución: la editorial Almadía concluyó que la obra no fue escrita con IA y ratificó el premio Internacional de Novela Breve Almadía-Ventosa Arrufat.
La decisión se tomó después de revisar materiales del proceso creativo del autor y consultar a especialistas en tecnología, derecho y lingüística. “Tras concluirla, la editorial reitera su confianza en David Silva Rojas y mantiene el fallo del I Premio Internacional de Novela Breve Almadía-Ventosa Arrufat”, informó en un comunicado.
La controversia surgió luego de que El País publicara que la herramienta Pangram atribuía un 99% de escritura a inteligencia artificial. Almadía cuestionó el tratamiento de esa información y pidió una disculpa al diario español.
Finalmente, la editorial defendió el criterio humano frente a los detectores automatizados y expresó su intención de “seguir confiando en el criterio humano”.