El gobernador de Sonora, Alfonso Durazo, anunció una reestructuración profunda del sistema estatal y municipal de Protección Civil, tras la tragedia ocurrida en la tienda Waldo’s el pasado 1 de noviembre, que dejó un saldo de 24 víctimas mortales.
Aseguró que el Gobierno del Estado actuará con “absoluto respeto” a las víctimas y sus familias, y que la prioridad ahora es evitar que un hecho similar vuelva a ocurrir.
Durazo afirmó que convocará a organizaciones civiles, especialistas, gremios, académicos y, especialmente, a víctimas, para construir un nuevo modelo de protección basado en la prevención, la profesionalización y la supervisión estricta.
“La legitimidad social será la mayor garantía de no repetición”, expresó.
Como primer paso, destacó que el presupuesto estatal para Protección Civil crecerá de 96 millones a 152 millones de pesos en 2026, una expansión que calificó como “significativa” para fortalecer la capacidad operativa de la dependencia.
El mandatario reiteró su compromiso con la verdad, la justicia y la reparación, advirtiendo que no habrá “ni impunidad ni encubrimiento” mientras avanzan las acciones para transformar la política de prevención de riesgos en Sonora.
