Este miércoles por la noche, en una asamblea general permanente celebrada en el recinto oficial del Sindicato Minero de la Sección 65 de Cananea, se anunció el fin del conflicto laboral iniciado en 2007, uno de los más largos y emblemáticos del sindicalismo mexicano.
La decisión, respaldada por la mayoría absoluta de los agremiados, marca el cierre de una lucha que se extendió por 18 años y que dejó 53 mineros fallecidos en el camino.
El delegado del Sindicato Minero Nacional, Heriberto Verdugo, confirmó que tras semanas de negociaciones ante instancias federales se logró una bolsa económica de 483 millones de pesos, además de recuperar 59 millones más correspondientes a liquidaciones retenidas desde 2009.
Los recursos serán distribuidos conforme a la antigüedad y prestaciones del contrato colectivo perdido tras el fallo de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.
Entre los acuerdos destaca la protección social para adultos mayores, viudas y trabajadores que aún no alcanzan la edad de retiro, así como la posibilidad de regresar a la fuente laboral, tema que será definido en próximas semanas.
El conflicto encontró solución al inicio del gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum, como parte del Plan de Justicia para Cananea.
Con abrazos, lágrimas y aplausos, los mineros sellaron el fin de una etapa que marcó la vida económica y social de la ciudad.
Cananea, cuna de la lucha obrera, fue testigo del cierre de una herida histórica y del ocaso de una de las secciones sindicales más combativas del país.
