En un gesto inédito y controversial que ha prendido las alarmas en el ámbito internacional, el presidente estadounidense, Donald Trump, posteó anoche una foto suya con el cargo “presidente en funciones de Venezuela”, en su red social Truth Social.
Un título que no existe oficialmente y que fue generado mediante una captura editada al estilo de una página de Wikipedia.
La publicación, difundida con la frase “incumbent January 2026” junto al retrato oficial del mandatario, no aparece en la versión real de Wikipedia y no está respaldada por ninguna autoridad internacional ni por la legislación venezolana, donde la jefatura de Estado de ese país está en manos de Delcy Rodríguez, quien fue juramentada como presidenta encargada tras la captura de Nicolás Maduro.
Este inusual pronunciamiento digital ocurre en el contexto de una operación de fuerzas estadounidenses que el pasado 3 de enero condujo a la captura de Maduro y su traslado a Nueva York, donde enfrenta cargos federales relacionados con narcotráfico, según informan medios internacionales.
Trump ha defendido que Estados Unidos está “a cargo” de la estabilidad venezolana y ha enfatizado su voluntad de cooperar con el liderazgo interino en Caracas.
En declaraciones a periodistas a bordo del Air Force One, afirmó que la relación con las autoridades venezolanas “está funcionando realmente bien” y confirmó su intención de reunirse con Rodríguez “en algún punto”.
La publicación provocó una ola de memes, críticas y debates en redes sociales, algunos de ellos burlándose del propio secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, al que varios internautas llegaron incluso a colocar en posiciones de liderazgo venezolano, hecho al que Trump respondió con un escueto “por mí está bien”.
Especialistas consultados por medios internacionales advierten que este tipo de gestos puede tensar aún más la ya frágil situación geopolítica en América Latina, además de suscitar dudas sobre la comunicación oficial en momentos de alto riesgo diplomático.
En Caracas y ante la comunidad internacional, la figura de Rodríguez sigue siendo la de presidenta interina reconocida, mientras que el inusual título reclamado por Trump no tiene validez legal más allá del impacto mediático que ha generado.
