La Ley de Deportes Transgénero, llamada “Save Women’s Sports Act” (Ley SB 1165), aprobada en 2022 en Arizona, se mantiene a la fecha en pausa, porque fue objetada en los tribunales.
Dicha ley prohíbe que personas transgénero compitan en deportes femeninos o escolares según su identidad de género y en su lugar obliga a jugar según el sexo asignado al nacer.
En 2023, dos niñas trans presentaron una demanda federal argumentando que la ley viola sus derechos bajo la Constitución y leyes federales como el Equal Protection Clause y Title IX.
En julio de 2023, un juez federal emitió una orden para bloquear temporalmente la aplicación de la ley a estas dos atletas, permitiéndoles competir en equipos femeninos mientras el caso continúa.
En 2024, el Tribunal de Apelaciones del Noveno Circuito confirmó esa medida judicial, manteniendo la restricción contra la aplicación del estatuto a esas personas.
El 13 de enero de 2026, la Corte Suprema de Estados Unidos escuchó argumentos sobre casos similares de leyes estatales que prohíben a atletas trans competir en equipos femeninos (de Virginia Occidental e Idaho). Ese debate influye directamente en el futuro de la ley de Arizona porque la Corte podría establecer un precedente que valide o invalide este tipo de prohibiciones en todo el país.
El tribunal dio señales de estar dispuesto a respaldar estas prohibiciones estatales, aunque aún no ha emitido una decisión final (se espera que en junio de 2026 se emita una posible resolución).
¿Qué significa esto para Arizona?
Mientras la Corte Suprema no falle definitivamente, la ley de Arizona no se aplica plenamente a las dos niñas trans involucradas en la demanda, y su implementación general permanece en pausa debido al proceso judicial.
También hay iniciativas en la legislatura para llevar a votación medidas que refuercen o amplíen restricciones contra estudiantes trans, incluyendo normas sobre uso de baños y vestidores en escuelas, aunque eso sería decidido por votación popular si se aprueba en el Legislativo.
