El ministro presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), Hugo Aguilar Ortiz, anunció que las y los ministros no utilizarán las nueve camionetas blindadas Grand Cherokee recientemente adquiridas, cuyo costo individual alcanzó hasta 2.4 millones de pesos, al considerar que la seguridad institucional no debe confundirse con lujo.
En conferencia de prensa desde la sede del Máximo Tribunal, Aguilar Ortiz explicó que la decisión se tomó tras escuchar críticas y cuestionamientos públicos, los cuales, aclaró, no se han centrado en la función jurisdiccional de la Corte, sino en el uso de recursos públicos.
Señaló que, en diálogo con las ministras y ministros, se acordó prescindir de estos vehículos al no existir, actualmente, alertas de riesgo que justifiquen su uso.
El presidente de la SCJN subrayó que la política de austeridad adoptada no es un gesto simbólico, sino una medida de administración responsable que busca equilibrar eficiencia, protección institucional y respeto al erario.
Enfatizó que desempeñar cargos de alta responsabilidad no debe traducirse en decisiones ostentosas.
Recordó que desde 2010 la Corte determinó otorgar medidas de seguridad a sus integrantes, incluyendo el uso de vehículos blindados, debido a la naturaleza del cargo.
No obstante, precisó que, al asumir funciones, la actual integración recibió 39 de los 43 vehículos blindados adquiridos desde entonces, ya que cuatro fueron comprados por ministros anteriores como parte de sus acuerdos de retiro.
Aguilar Ortiz detalló que, por decisión propia, los ministros dejaron de utilizar camionetas tipo Suburban por considerarlas ostentosas y optaron por unidades Jeep.
Sin embargo, evaluaciones recientes revelaron que varios de estos vehículos presentaban un alto grado de deterioro mecánico y que el blindaje había superado su vida útil, lo que incluso provocó incidentes y fallas durante su uso.
Ante este panorama, y tras dictámenes de órganos internos y de instituciones de seguridad del Gobierno de México, la SCJN resolvió no poner en circulación las nuevas unidades blindadas y reforzar su compromiso con una austeridad que no comprometa la operación ni la seguridad del Estado.
