En medio de tensiones internas en Morena, la presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que “nadie tiene la pureza del movimiento de transformación” y pidió evitar descalificaciones personales dentro de la llamada 4T.
Durante su conferencia matutina en Palacio Nacional, la mandataria sostuvo que el movimiento es “amplio y democrático” y defendió el debate interno, siempre que no derive en señalamientos de traición.
“Aquí no se censura a nadie, qué bueno que haya discusión”, expresó.
Sus declaraciones se dan en el contexto de la salida de Marx Arriaga de la Dirección de Materiales Educativos de la Secretaría de Educación Pública y tras la publicación del libro Ni venganza ni perdón, del exconsejero jurídico Julio Scherer Ibarra.
Sheinbaum reiteró que Arriaga tiene espacio en el gobierno y subrayó que nadie puede asumirse como propietario del modelo de la Nueva Escuela Mexicana.
“Lo importante es que la esencia se mantiene”, dijo, al insistir en que el proyecto educativo no cambiará de fondo.
Llamó a “seguir avanzando” sin caer en confrontaciones internas y a no perder la cercanía con la ciudadanía.
“En el movimiento todos son importantes y hay que darle su espacio a todas y todos”, concluyó.
