La pretemporada de la Formula 1 llegó a su fin y para Sergio Pérez el balance fue alentador.
El piloto tapatío avanzó junto a la escudería Cadillac en el desarrollo de su monoplaza, puliendo detalles clave antes del arranque oficial del campeonato en marzo.
Durante 11 días de pruebas, el equipo estadounidense acumuló kilometraje valioso para detectar fallas y ajustar configuraciones.
En el circuito de Sakhir, Pérez tomó el turno matutino y completó una simulación de carrera de 61 vueltas, registrando su mejor tiempo en 1:40.842.
La sesión fue liderada por Charles Leclerc, quien marcó 1:31.992, mientras que el mexicano finalizó en la posición 16, dos lugares por detrás de su compañero Valtteri Bottas.
Ahora, todas las miradas apuntan al Australian Grand Prix en el Circuito de Albert Park, donde Pérez y Bottas protagonizarán el debut oficial de Cadillac en la máxima categoría.
Al cierre de las pruebas, “Checo” reconoció que aún hay desafíos importantes por delante, especialmente en el desarrollo del auto frente a escuderías consolidadas.
“El desafío aquí será desarrollar más que los equipos que tenemos delante. Ese es un desafío masivo que enfrentaremos durante el año”, señaló, consciente de que la primera mitad de la temporada será clave para sentar bases sólidas.
Cadillac está lista para escribir su primera página en la Fórmula 1. Y Pérez quiere ser protagonista desde la largada.