La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, anunció que decidió no presentar una demanda civil contra el empresario tecnológico Elon Musk, luego de la controversia generada por declaraciones en las que el magnate insinuó que la mandataria “repite lo que los líderes de los cárteles le piden que diga”.
Durante un posicionamiento público, la jefa del Ejecutivo explicó que, tras evaluar el caso, optó por no iniciar acciones legales en este momento.
Sin embargo, dejó abierta la posibilidad de reconsiderar la medida si la situación evoluciona.
“Tomé la decisión de finalmente no denunciar, no presentar la demanda civil que era en este caso. Ya vemos si sigue, pues lo reevaluaremos”, señaló.
La polémica surgió después de que Musk realizara comentarios que generaron críticas y reacciones en el ámbito político mexicano, al sugerir una supuesta influencia del crimen organizado en el discurso de la mandataria.
Sus palabras provocaron un debate sobre la relación entre figuras públicas internacionales y la política nacional.
En los días posteriores a las declaraciones, desde el gobierno federal se había planteado la posibilidad de emprender acciones legales por considerar que los señalamientos podían afectar la investidura presidencial. No obstante, la decisión final fue descartar, por ahora, la vía judicial.
El episodio se suma a una serie de intercambios mediáticos recientes entre líderes políticos y empresarios influyentes, especialmente en el contexto de redes sociales, donde comentarios de alto perfil suelen escalar rápidamente y generar repercusiones diplomáticas y mediáticas.
