El mundo del rock perdió a una de sus figuras más representativas. Phil Campbell, reconocido por su extensa trayectoria como guitarrista de Motörhead, murió a los 64 años tras permanecer hospitalizado en cuidados intensivos luego de una compleja operación.
La noticia fue confirmada mediante un mensaje difundido en la cuenta oficial de Instagram de su banda Phil Campbell and the Bastard Sons, donde se informó que el músico falleció en paz la noche del viernes, después de enfrentar lo que describieron como una “larga y valiente batalla” tras la intervención médica.
En el comunicado, sus compañeros destacaron no solo su legado musical, sino también su calidad humana.
Campbell deja a su esposa, hijos y nietos, además de una huella profunda entre colegas, amigos y seguidores que lo consideraban una figura cercana dentro de la escena del rock.
Antes de alcanzar reconocimiento internacional, el guitarrista inició su carrera en los años setenta con la banda de heavy metal Persian Risk.
Su gran salto llegó en 1984, cuando se integró a Motörhead junto al guitarrista Michael “Würzel” Burston.
Tras la salida de Burston en 1995, Campbell permaneció como el único guitarrista del grupo durante dos décadas, acompañando al líder y vocalista Ian “Lemmy” Kilmister hasta la disolución de la banda en 2015, ocurrida poco después de la muerte de Lemmy.
Durante su paso por Motörhead participó en la grabación de 16 discos de estudio, contribuyendo a consolidar el sonido potente y veloz que convirtió al grupo en una referencia del rock pesado.
En 2020, la banda fue nominada al Rock and Roll Hall of Fame, aunque hasta ahora no ha sido incorporada oficialmente.
Lejos de retirarse tras el final de Motörhead, Campbell fundó en 2016 el proyecto Phil Campbell and the Bastard Sons. Con esa agrupación lanzó en 2019 el álbum Old Lions Still Roar, con el que reafirmó su vigencia en la escena del rock.
La banda tenía planeada una gira por Europa a principios de este año, pero debió cancelarse por recomendación médica, luego de que el guitarrista comenzara a enfrentar problemas de salud.
Con su muerte, el rock pierde a uno de los guitarristas que ayudaron a definir la intensidad y la identidad sonora de Motörhead durante más de tres décadas.
