A diez días del accidente en la mina Santa Fe, en Sinaloa, las tareas de rescate continúan enfocadas en un punto clave: estabilizar el terreno antes de avanzar hacia la zona donde permanecen tres trabajadores atrapados.
El Puesto de Mando Unificado, a través de la Coordinación Nacional de Protección Civil, informó que las condiciones dentro del sitio aún representan riesgos importantes, principalmente por la acumulación de agua y residuos mineros provenientes de la presa de jales involucrada en el incidente.
Actualmente, los equipos trabajan en reforzar la estructura del área afectada. Entre las acciones destacan la limpieza de residuos, el sellado mecánico del terreno y la aplicación de técnicas especializadas como el “chifloneo”, utilizado para desprender material inestable en techos y paredes.
Además, se han realizado perforaciones en la roca para colocar anclajes de soporte y la construcción de un muro de concreto que permita dar mayor seguridad a las maniobras.
En paralelo, fueron instalados cerca de tres kilómetros de cableado eléctrico para operar bombas que ayuden a extraer el agua acumulada.
El objetivo, señalaron las autoridades, es reducir al mínimo los riesgos para que las brigadas puedan ingresar de forma segura al área de búsqueda.
En el sitio permanecen atrapados Francisco Zapata, Abraham Aguilera y Leandro Veltrán. El único sobreviviente rescatado hasta ahora, José Alejandro Cástulo Colín, logró salir con vida el pasado 30 de marzo.
En las labores participan elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional, la Secretaría de Marina, la Comisión Federal de Electricidad, así como brigadistas especializados y autoridades estatales, quienes mantienen un operativo permanente en la zona.
Mientras avanzan los trabajos técnicos, el tiempo se mantiene como el principal desafío en un operativo que continúa bajo condiciones complejas.
