El gobierno de Donald Trump aseguró haber asestado un golpe significativo a organizaciones criminales transnacionales durante su primer año de gestión.
Este lunes, el Departamento de Justicia de Estados Unidos informó la detención de 26 presuntos integrantes de cárteles mexicanos, como parte de un balance que calificó como “histórico”.
A través de redes sociales, la dependencia detalló que, en total, 93 miembros de Organizaciones Terroristas Extranjeras han sido arrestados en territorio estadounidense, tras una serie de operativos coordinados con distintas agencias de seguridad.
Del total de detenidos vinculados con México, destacan 11 integrantes del Cártel de Sinaloa y otros 11 de La Nueva Familia Michoacana. Además, se reportó la captura de tres miembros del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y uno más del Cártel del Noreste, anteriormente conocido como Los Zetas.
El informe también incluye a 45 miembros del grupo venezolano Tren de Aragua, 15 de la organización Sureños —de origen mexicano pero fundada en Los Ángeles—, así como cuatro integrantes de la banda ecuatoriana Los Choneros y tres de la Mara Salvatrucha (MS-13), de El Salvador.
Estas detenciones se enmarcan en una de las primeras decisiones de la actual administración: designar como organizaciones terroristas extranjeras a seis cárteles mexicanos, una medida que amplió el alcance legal para perseguir a sus miembros bajo cargos de narcoterrorismo.
De acuerdo con el Departamento de Justicia, varios de los detenidos mexicanos fueron entregados por el gobierno de México y ahora enfrentan procesos judiciales en Estados Unidos, donde podrían recibir sentencias más severas bajo la nueva clasificación.
El anuncio refuerza la narrativa de mano dura contra el crimen organizado transnacional y subraya el enfoque de seguridad adoptado por la administración Trump, que busca equiparar a los cárteles con estructuras terroristas para intensificar su combate dentro y fuera de sus fronteras.
