La lucha por salvar vidas no se detiene en la mina Santa Fe, ubicada en el municipio de El Rosario, donde brigadistas acumulan ya 255 horas ininterrumpidas de trabajo en condiciones extremas para rescatar a tres mineros que permanecen atrapados desde hace trece días.
En un nuevo intento por avanzar en las labores, autoridades pusieron en operación una bomba de 25 caballos de fuerza en la denominada “zona cero”, con el objetivo de reducir los niveles de agua que invadieron los túneles tras el derrame de una presa de jales.
Esta acción busca abrir paso a los equipos de rescate en condiciones más seguras.
El operativo, coordinado por un Puesto de Comando Unificado, integra a autoridades civiles y militares que han desplegado esfuerzos técnicos y humanos para estabilizar la zona.
De acuerdo con el reporte más reciente, el control de la presa de jales muestra avances, mientras que el nivel del agua dentro de la mina comienza a descender gradualmente.
La bomba instalada la noche del domingo —tras completar su conexión eléctrica— ha permitido extraer aproximadamente 12 mil 600 litros de agua.
Paralelamente, los equipos han logrado perforar un barreno de 79 metros lineales, con la expectativa de alcanzar el punto donde podrían encontrarse los trabajadores atrapados.
Mientras tanto, familiares de los mineros reciben información constante sobre el progreso de las maniobras, en reuniones donde las autoridades detallan cada acción emprendida en esta operación de alto riesgo.
El accidente ocurrió tras el desbordamiento de una presa de jales que inundó con agua y lodo los túneles de la mina. Días después del incidente, uno de los cuatro trabajadores inicialmente atrapados, identificado como José Alejandro “N”, de 44 años, fue rescatado con vida y trasladado para recibir atención médica.
A más de una semana del siniestro, la operación continúa marcada por la incertidumbre, pero también por la persistencia de quienes, bajo tierra y contra el tiempo, mantienen viva la esperanza de encontrar con vida a los tres mineros restantes.
