A sus 38 años, Roberto Velasco Álvarez fue oficialmente ratificado como titular de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), convirtiéndose en uno de los cancilleres más jóvenes en la historia reciente de México y en un referente de diversidad sexual en la diplomacia nacional.
La votación en el Senado cerró con 81 votos a favor, principalmente de Morena y sus aliados, y 30 en contra, de PAN y PRI.
Velasco, maestro en Políticas Públicas por la Universidad de Chicago y licenciado en Derecho por la Universidad Iberoamericana, llega a la Cancillería con un historial de negociaciones bilaterales y multilaterales en seguridad, movilidad humana, economía, frontera y gestión de aguas compartidas.
De diciembre de 2018 a mayo de 2020 se desempeñó como director general de Comunicación Social de la SRE, escalando hasta la subsecretaría para América del Norte.
En su mensaje ante el Senado, Velasco presentó los 10 pilares que guiarán la política exterior del gobierno de Claudia Sheinbaum, enfocándose en la protección de la soberanía, la defensa de los derechos humanos, la cooperación internacional y el multilateralismo, así como en la acción climática y el fortalecimiento económico global.
Entre ellos destacan la protección consular de mexicanos en el exterior, la diversificación de socios económicos y la preparación ante desafíos internacionales emergentes.
Además de su experiencia profesional, Velasco ha mostrado un compromiso con la comunidad LGBT+, participando en marchas y promoviendo reflexiones sobre violencia y crímenes de odio por orientación sexual e identidad de género bajo su lema: “Frente al desamparo, resistencia y unidad, lo radical es la empatía”.
El canciller asumirá un contexto diplomático complejo, enfrentando la administración estadounidense, la revisión del T-MEC, temas migratorios y la coordinación en seguridad y protección a connacionales en el exterior.
El manager de su agenda enfatiza la importancia de mantener una voz propia y presencia activa de México en todos los foros internacionales.
Velasco Álvarez también trae consigo experiencia en el gobierno local y estatal, habiendo trabajado en la Asamblea Legislativa del Distrito Federal, la delegación Miguel Hidalgo y la Secretaría de Economía, además de una formación internacional que incluye edición en la revista Chicago Policy Review y colaboración en la oficina del alcalde de Chicago.
Con su ratificación, México estrena un liderazgo diplomático joven, diverso y enfocado en equilibrar bienestar interno y proyección internacional, buscando consolidar relaciones de cooperación y amistad con todos los países del mundo, mientras refuerza la protección de sus ciudadanos dentro y fuera del país.
