Un juez federal dictó 15 años de prisión a Jasveen Sangha, de 42 años, luego de declararse culpable de venderle ketamina al actor Matthew Perry, lo que provocó su muerte en 2023.
Sangha se convierte en la tercera de cinco acusados relacionados con la sobredosis de Perry en recibir sentencia, pero es la única que reconoció su responsabilidad directa en la muerte del intérprete de Chandler Bing.
Al emitir la sentencia, la jueza Sherilyn Peace Garnett citó las propias palabras de Sangha sobre superación personal: “Vas a tener que demostrar una resiliencia épica”, instándola a enfrentar las consecuencias de sus actos.
De acuerdo con documentos judiciales, Sangha operaba una red de venta de ketamina dirigida a clientes de alto nivel, viviendo un estilo de vida lujoso y de viajes constantes.
Los fiscales describieron su operación como “elaborada” y la calificaron como la “reina de la ketamina”.
El actor, de 54 años, fue hallado sin vida en su jacuzzi en Los Ángeles.
La autopsia confirmó que la ketamina fue la causa principal de su muerte, un anestésico que Perry había utilizado previamente bajo supervisión médica para tratar la depresión, pero cuya dosis buscó incrementar fuera de indicación.
Cuatro días antes de su fallecimiento, Sangha le vendió 25 frascos de la droga por 6,000 dólares en efectivo.
El padrastro de Perry, Keith Morrison, manifestó ante la jueza que la familia enfrenta un “dolor diario, agobiante”, mientras que los abogados de Sangha solicitaron considerar su tiempo en prisión desde agosto de 2024, su conducta ejemplar y la ausencia de antecedentes penales para reducir la pena.
Otros implicados incluyen al médico Salvador Plasencia, sentenciado a dos años y medio por venderle ketamina al actor, y otro médico que suministró la droga a Plasencia, sentenciado a ocho meses de arresto domiciliario.
El asistente de Perry y un amigo que actuaron como intermediarios esperan sentencia.