A 25 días del derrumbe que inundó con agua y lodo los túneles de la mina Santa Fe, en el poblado de Chele, municipio de El Rosario, continúan sin descanso las labores para ubicar a Isidro “N”, el único trabajador que permanece atrapado bajo tierra.
El accidente ocurrió el pasado 25 de marzo, cuando la ruptura de una presa de jales sorprendió a 25 mineros.
La mayoría logró ponerse a salvo, pero cuatro quedaron atrapados. Desde entonces, un operativo conjunto entre fuerzas civiles y militares se desplegó en la zona para intentar rescatarlos.
En las semanas posteriores, brigadas especializadas lograron recuperar a tres de los trabajadores, dos de ellos con vida. Entre los sobrevivientes destaca el caso de Francisco Zapata Nájera, quien resistió 13 días a 300 metros de profundidad, resguardado en una bolsa de aire que permitió su localización y posterior extracción.
Actualmente, los esfuerzos se concentran en reforzar las estructuras internas de la mina, mientras equipos de bombeo trabajan de forma continua para reducir los niveles de agua que aún dificultan el acceso. Personal técnico mantiene además sistemas de ventilación activos, lo que alimenta la posibilidad de que Isidro siga con vida.
Autoridades de Protección Civil informaron que las maniobras avanzan con comunicación permanente entre los equipos que ingresan a los túneles, en una operación que no se ha detenido desde el día del siniestro.
A pesar del paso de los días y las condiciones adversas, rescatistas y familiares mantienen la esperanza de lograr un desenlace favorable en una de las emergencias mineras más prolongadas en la región reciente.
