La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, afirmó que la posibilidad de cobrar visas a ciudadanos de Estados Unidos y Canadá puede ser considerada como una propuesta, aunque subrayó que su gobierno busca mantener una relación basada en la cooperación y la “hermandad entre pueblos”.
Durante su conferencia matutina, la mandataria fue cuestionada sobre problemáticas relacionadas con la privatización de playas, procesos de gentrificación y presuntos despojos de terrenos en zonas turísticas del país, así como sobre la opción de imponer medidas migratorias más estrictas a extranjeros.
En su respuesta, reconoció que aún existen prácticas irregulares en distintas regiones del país, aunque aseguró que su administración ha adoptado un enfoque distinto al de gobiernos anteriores para atender estas denuncias.
“Nosotros no estamos contra el pueblo de Estados Unidos. Es más, queremos que haya hermandad entre los pueblos”, expresó.
La presidenta explicó que, en los casos donde se reportan privatizaciones ilegales o bloqueos al acceso a playas, las autoridades federales intervienen conforme a la ley para restituir el acceso público.
“Ahí donde hay una demanda legítima de denuncia de privatización de playas, pues ahí tiene que estar Semar para abrir los caminos”, señaló.
Sobre la posibilidad de aplicar un cobro de visas a ciudadanos estadounidenses y canadienses, Sheinbaum indicó que se trata de una idea que puede discutirse dentro del marco de política pública, aunque pidió cautela en su análisis.
“Es una propuesta”, dijo, al tiempo que insistió en que México mantiene una política de apertura turística y cultural hacia visitantes extranjeros.
Destacó que el país busca fortalecer su atractivo internacional, especialmente en materia cultural y turística, sin cerrar la puerta al flujo de visitantes.
“Queremos que vengan a México, que conozcan la riqueza cultural, que se enamoren de nuestro país”, afirmó.
Sin embargo, advirtió que la implementación de medidas de este tipo podría generar tensiones diplomáticas, por lo que consideró necesario evitar confrontaciones innecesarias.
“Podría tomarse como un conflicto y pues es mejor evitar los conflictos, a menos que sea necesario”, concluyó.
