El choque político entre Morena y el Partido Acción Nacional (PAN) escaló este martes tras nuevas acusaciones lanzadas desde la dirigencia nacional del partido guinda, en medio de la polémica por la citación de la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos Galván, ante la Fiscalía General de la República por el caso de presuntos agentes extranjeros en la entidad.
La presidenta nacional de Morena, Ariadna Montiel Reyes, respondió de manera frontal a las declaraciones del líder panista Jorge Romero Herrera, a quien señaló de encabezar una estructura política vinculada a presuntos actos de corrupción.
“Acción Nacional en este momento está victimizándose porque se ha solicitado a la gobernadora de Chihuahua. Nosotros decimos que son delincuentes protegiendo delincuentes”, afirmó Montiel en conferencia de prensa.
La dirigente morenista elevó el tono de sus señalamientos al acusar directamente al líder del PAN de ser una figura central en presuntos esquemas de corrupción inmobiliaria en la Ciudad de México.
“Es un delincuente, jefe político de Acción Nacional en la Benito Juárez y hoy jefe político de Acción Nacional en todo el país”, sostuvo.
Las acusaciones hacen referencia al llamado “Cártel Inmobiliario”, concepto utilizado por Morena para describir una supuesta red de corrupción entre funcionarios del PAN, constructoras y despachos que habrían manipulado permisos, uso de suelo y desarrollos urbanos para obtener beneficios económicos indebidos.
De acuerdo con esa narrativa, dicha red habría generado ganancias superiores a 7 mil 142 millones de pesos, producto de desarrollos irregulares, departamentos con sobreprecio y presuntos intercambios de favores políticos.
“Nosotros no vamos a dejar de decirlo: le vamos a recordar permanentemente al pueblo de México quién representa la derecha en este país”, expresó Montiel.
La dirigente también cuestionó la defensa que el PAN ha hecho de la gobernadora chihuahuense, a quien acusó de intentar protegerse mediante figuras de fuero y respaldo partidista en medio de la investigación federal.
Las declaraciones se producen apenas un día después de que Romero Herrera denunciara lo que calificó como persecución política contra Campos Galván, asegurando que el oficialismo está utilizando instituciones como la Fiscalía General de la República de manera “facciosa”.
“Morena persigue a nuestra gobernadora porque cometió el pecado de combatir al crimen organizado. Lo que tanto les duele, al grado de hostigar, es que precisamente se metió con sus aliados: el crimen organizado”, afirmó el líder panista ante medios de comunicación.
Con ambos partidos endureciendo su discurso, el caso de Chihuahua se ha convertido en un nuevo punto de confrontación política entre oposición y gobierno federal.
