Por Diego Gálvez
Tras varias horas de bloqueo sobre el bulevar Morelos, al norte de Hermosillo, trabajadores y derechohabientes del Hospital Fernando Ocaranza del ISSSTE exigieron la intervención urgente del director general del instituto, Martí Batres Guadarrama, para atender el deterioro de la infraestructura y el rezago en los servicios médicos que enfrenta el nosocomio.
Al término de una reunión con el gobernador Alfonso Durazo Montaño, Ramsés Valenzuela Infante, integrante del Movimiento Sonorense de Trabajadores de la Educación (MSTE), pidió al titular nacional del ISSSTE “voltear a Sonora” y atender de fondo la crisis que, aseguró, afecta no sólo al hospital de Hermosillo, sino a las unidades médicas del instituto en todo el estado.
“Necesitamos obligadamente que aparezca Martí Batres en Sonora y que se vea cómo vamos a resolver el asunto del nuevo hospital. Que voltee para Sonora, que también Sonora existe”, expresó.
La movilización inició la mañana de este lunes con el cierre del bulevar Morelos por parte de personal de salud y trabajadores de la educación, quienes denunciaron graves deficiencias en áreas como aire acondicionado, drenaje, electricidad, urgencias, almacenes y quirófanos, además de un importante rezago en cirugías y atención médica especializada.
Durante un primer encuentro con los manifestantes, el gobernador Alfonso Durazo reconoció el visible deterioro de las instalaciones y se comprometió a gestionar soluciones, pese a tratarse de una problemática de competencia federal.
Posteriormente, en una reunión privada personal del hospital y autoridades estatales, se establecieron diversos acuerdos para atender las necesidades más urgentes.
Al concluir el encuentro, Durazo informó que se trabajará en la rehabilitación progresiva de las instalaciones del hospital, las cuales calificó como “francamente muy deterioradas”.
Asimismo, explicó que se buscará coordinación con IMSS Ordinario e IMSS Bienestar para ampliar la capacidad de atención y resolver los rezagos existentes, estimados en alrededor de 40 pacientes pendientes de procedimientos médicos.
En caso de que la capacidad institucional resulte insuficiente, señaló que se recurrirá a la subrogación de servicios con hospitales particulares para desahogar de inmediato las demandas de atención.
“El objetivo superior es conseguir un nuevo hospital. Ese es un proyecto de mediano plazo que debemos empezar a trabajarlo ya. Afortunadamente ya existe un proyecto arquitectónico y una maqueta; ahora tenemos que avanzar en el proyecto ejecutivo y realizar las gestiones necesarias ante el Gobierno Federal”, indicó.
El mandatario dijo confiar en que tanto la presidenta Claudia Sheinbaum como el director general del ISSSTE, Martí Batres, responderán favorablemente a la solicitud de un nuevo hospital para Sonora.
Entre los acuerdos alcanzados también destaca la instalación de mesas técnicas para atender tres áreas prioritarias: infraestructura y funcionalidad del hospital, atención médica y abatimiento del rezago quirúrgico, así como la planeación del nuevo hospital de tercer nivel para la entidad.
Valenzuela Infante señaló que el gobernador asumió compromisos para resolver los problemas más urgentes, aunque insistió en que la solución de fondo requiere la participación directa de las autoridades federales.
Aseguró que los trabajadores continuarán con movilizaciones y acciones de presión hasta lograr una mesa nacional con Martí Batres y obtener compromisos concretos para la construcción del nuevo hospital.
“Vamos a tratar de resolver todo lo urgente, pero sin quitar el dedo del renglón. Se ocupa la mesa nacional con Martí Batres para resolver de fondo el inicio de la construcción del nuevo hospital”, afirmó.
Minutos después de darse a conocer los acuerdos, los manifestantes liberaron la circulación sobre el bulevar Morelos.
De acuerdo con los inconformes, las carencias observadas en el Hospital Fernando Ocaranza se replican en clínicas y hospitales del ISSSTE ubicados en municipios como Huatabampo, Navojoa, Ciudad Obregón, Guaymas, Nogales, San Luis Río Colorado, Magdalena e Ímuris, por lo que advirtieron que mantendrán la exigencia de una solución integral para el sistema de salud del instituto en Sonora.
