La condena de cadena perpetua contra Ismael “El Mayo” Zambada en una corte federal de Nueva York no marca el final de la ofensiva de Estados Unidos contra el crimen organizado. Tras conocerse la sentencia, la Administración para el Control de Drogas (DEA) aseguró que continuará persiguiendo tanto a líderes del narcotráfico como a funcionarios que presuntamente colaboren con estas organizaciones.
Al concluir la audiencia, el administrador de la DEA, Terry Cole, sostuvo que la estructura criminal encabezada por Zambada se sostuvo durante años gracias a redes de corrupción.
“Usó los sobornos, la influencia y la intimidación para proteger al cártel de la justicia, tanto en México como más allá de sus fronteras”, afirmó.
El funcionario señaló que el Cártel de Sinaloa mantiene capacidad para infiltrarse en instituciones y advirtió que la estrategia de las autoridades estadounidenses continuará sin importar el tiempo que tome.
“Así se tome meses, años, décadas, no nos detendremos. No perderemos el enfoque. No perdonaremos”, declaró.
Además, lanzó un mensaje dirigido a organizaciones criminales y servidores públicos involucrados en actividades ilícitas.
“Es una advertencia a todos los líderes de los cárteles, empresas criminales globales y terroristas extranjeros: si trafican drogas mortales, se benefician del sufrimiento de otros y amenazan a nuestras comunidades, la DEA vendrá por ustedes. Ya sean traficantes o funcionarios corruptos de gobierno, la DEA vendrá por ustedes”, enfatizó.
Por su parte, el fiscal del Distrito Este de Nueva York, Joseph Nocella Jr., aseguró que la sentencia envía un mensaje contundente.
“‘El Mayo’ morirá en prisión. Y con la sangre que tiene en su manos, es exactamente lo que se merece”, expresó.
El fiscal sostuvo que Zambada y Joaquín “El Chapo” Guzmán construyeron una organización criminal que obtuvo ganancias multimillonarias mediante el tráfico de drogas y recurrió a la corrupción y la violencia para mantener su poder. Añadió que la cadena perpetua representa un castigo proporcional al daño causado a las víctimas del narcotráfico.
