Estados Unidos ha enviado a ciudadanos mexicanos deportados hacia Guatemala y Honduras, en lugar de retornarlos directamente a México, pese a que el gobierno de Claudia Sheinbaum asegura aceptar a todos sus nacionales, reportó CBS News.
De acuerdo con fuentes del Departamento de Seguridad Nacional estadounidense citadas por la cadena, la estrategia busca alejar a algunos migrantes mexicanos de la frontera entre ambos países y desalentar nuevos intentos de ingreso irregular a Estados Unidos.
El reporte señala que esta práctica se ha aplicado durante varios meses y que cientos de mexicanos habrían sido trasladados a territorio guatemalteco y hondureño, aunque no se estableció una cifra precisa.
Ante la situación, la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) manifestó su rechazo y sostuvo que México no mantiene ningún acuerdo para recibir a sus ciudadanos desde Estados Unidos a través de terceros países.
“El gobierno de México acepta el retorno de todos sus nacionales. Por lo tanto, rechaza la deportación de ciudadanos mexicanos a terceros países y no tiene ningún acuerdo vigente en ese sentido”.
La dependencia añadió que “México adopta consistentemente las medidas necesarias para garantizar el retorno seguro y digno de todos sus nacionales a territorio nacional”.
Por su parte, un portavoz del DHS defendió la política migratoria estadounidense y afirmó que Washington “está utilizando todas las opciones legales para llevar a cabo la mayor operación de deportación de la historia, tal como prometió el presidente Trump”.
El caso abre un nuevo punto de tensión entre ambos gobiernos en materia de repatriaciones y manejo de migrantes mexicanos.