Este domingo la ciudad de Nueva York fue escenario de un tenso momento entre Saúl “Canelo” Álvarez y Terence Crawford, quienes una vez más se encontraron en un evento para promocionar su próximo combate.
En la conferencia de prensa, que cerró las actividades del Fanatics Fest, ambos pugilistas tuvieron la oportunidad de hablar sobre la pelea que sostendrán el 13 de septiembre, dejando a los aficionados un momento de gran tensión al final del evento.
Con la presencia de Turki Alalshikh, jeque árabe y ministro de Arabia Saudita, ambos boxeadores realizaron el tradicional cara a cara, que por momentos se salió de control cuando el tapatío empujó a su rival.
Crawford, quien caminó con seguridad sobre el escenario hacia Canelo, intentó intimidar al mexicano, actitud que provocó la reacción física de Álvarez.
De inmediato, tras esa acción, los equipos de seguridad e integrantes de ambos equipos intentaron separar a los pugilistas, quienes no dudaron en seguir lanzándose palabras que provocaron la reacción del público asistente.
Las declaraciones por parte de Canelo Álvarez comenzaron tranquilas y hasta se dio tiempo para lanzar elogios a Crawford, destacando su nivel como boxeador y lo destacada que será la pelea, misma que le pidió su amigo, el jque Turki Al-Sheikh, en más de una ocasión.
“Es uno de los mejores boxeadores de los últimos años, es un gran peleador y por eso es campeón. Mi hermano Turki Al-Sheikh me pidió mucho esta pelea y es por eso que estamos aquí, creo que será un buen combate para los fanáticos”, declaró el boxeador jalisciense.
Pero Crawford no llegó en un modo muy amistoso y desde un inicio dejó claro que tiene confianza en sí mismo para llevarse la victoria: “Dios me estaba preparando para un momento como este, es mi momento”, declaró.
Para la pelea, Crawford, campeón mundial en cuatro divisiones, subirá dos categorías para disputar el título indiscutible del peso supermediano en Las Vegas, mientras que el mexicano llegará con la intención de eliminar todas las dudas que dejó el combate ante William Scull.