Carmen Andrade, una siamesa de origen mexicano, reveló que se casó con su novio Daniel McCormack en octubre de 2024.
Aunque ya está a cerca de cumplir el año de casada, fue hasta hace dos meses que reveló la información de su boda a través de su canal de YouTube.
Carmen y Lupita Andrade llevan años compartiendo en redes sociales contenido sobre su vida y sus actividades diarias siendo siamesas.
La boda se llevó a cabo en una ceremonia íntima en el puente Lover’s Leap en New Milford, Connecticut, Estados Unidos, y Carmen compartió la noticia en un video de YouTube titulado “Overdue Update!”.
Su hermana Lupita, quien se identifica como asexual y arromántica, aclaró que no formó parte del matrimonio y que no tiene interés en casarse.
Carmen y Lupita Andrade nacieron unidas por el torso y comparten pelvis, hígado, aparato reproductor y el hígado. La ciencia las define como gemelas parápagos, es decir, aquellos conectados por la pelvis y una zona o todo el abdomen.
El video presenta a las hermanas sentadas en un sillón platicando sobre todo lo que ha pasado en su vida durante los últimos meses.
En él, Carmen dice “probablemente deba mencionar que me casé”, mientras que Lupita contesta: “yo no”.
Carmen y Daniel McCormack fueron novios por aproximadamente cinco años, antes de caminar al altar juntos.
Durante el video, compartieron diversas fotos de la boda, en la que Carmen y Lupita usaron un vestido verde y Daniel portó un traje con un moño para combinar con la novia.
La mexicana de 25 años celebró la boda en Estados Unidos – donde ella y su familia viven desde 2002- con una ceremonia íntima.
Su ahora esposo y ella, comentaron que preferían mantener la fiesta pequeña, únicamente en presencia de sus seres queridos más cercanos.
Anticipándose a los posibles comentarios de los usuarios, Carmen quiso aclarar “Antes de que alguien se haga una idea equivocada; nosotros nos casamos” (señalando a su esposo y a ella), y enfatizó: “¡nosotros no nos casamos!” (señalando a los tres juntos).
A manera de reiterar esta afirmación, Lupita contestó “yo no quiero casarme, porque… no quiero”.
Carmen agregó que la mejor opción para ellos fue mantener la boda privada y que, aunque no portó el tradicional vestido blanco de novia, amó su vestido porque se sintió más como ella.

