Bruce Willis ha sido trasladado recientemente a una casa de cuidados especiales, aunque no se trata de una residencia institucional tradicional como un asilo de ancianos, sino de una segunda propiedad familiar adaptada para proporcionar atención médica las 24 horas del día.
Esta decisión fue revelada por su esposa, Emma Heming Willis, en una entrevista emocional con la periodista Diane Sawyer para un especial de ABC News titulado “Emma & Bruce Willis: The Unexpected Journey”, que se transmitió el 26 de agosto de 2025 y está disponible en plataformas como Disney+ y Hulu.
Bruce Willis, de 70 años, fue diagnosticado inicialmente en marzo de 2022 con afasia, un trastorno del lenguaje que afecta la comunicación, lo que lo obligó a retirarse de la actuación.
En febrero de 2023, su familia anunció que la condición había progresado a demencia frontotemporal (DFT o FTD, por sus siglas en inglés), una enfermedad degenerativa que impacta principalmente las áreas del cerebro responsables de la personalidad, el comportamiento y el lenguaje.
Según la Clínica Mayo y la Asociación para la Degeneración Frontotemporal (AFTD), esta demencia es común en personas menores de 65 años y representa entre el 10% y el 20% de los casos de demencia; no tiene cura, pero se enfoca en cuidados paliativos para mejorar la calidad de vida.
Willis ha perdido gran parte de su capacidad para hablar, leer y caminar de forma independiente, aunque mantiene buena movilidad física y momentos de conexión emocional con su familia, como reconocerlos y responder con afecto.
¿Por qué fue trasladado a una casa de cuidados?
Emma Heming explicó que la mudanza fue “una de las decisiones más difíciles” de su vida, tomada en conjunto con la familia para priorizar el bienestar de Willis y de sus hijas menores, Mabel (13 años) y Evelyn (11 años). La casa familiar principal, con niños y actividades cotidianas, generaba ruido y estímulos que agravaban los síntomas de la DFT, como confusión y ansiedad.
Por ello, optaron por una “segunda casa” cercana (una propiedad de un solo piso, adaptada con tecnología como sensores de monitoreo nocturno y entornos calmantes), donde un equipo profesional de cuidadores proporciona atención constante.
Las necesidades de Willis se han vuelto “más complejas e intensas”, requiriendo un entorno tranquilo y especializado que no es posible en el hogar principal sin alterar la rutina de las niñas.
Emma enfatizó que “Bruce querría eso para nuestras hijas”, permitiendo que crezcan en un espacio adaptado a ellas, sin que la enfermedad domine todo. Sin embargo, la familia mantiene visitas diarias: las hijas desayunan y cenan con él varias veces por semana, ven películas o pasan tiempo al aire libre.
Inicialmente, Emma cuidaba a Willis sola, pero el agotamiento emocional la llevó a buscar ayuda. Su hijastra Scout la animó a priorizar su salud mental, y ahora combinan cuidados en casa con este nuevo arreglo.
La familia, incluyendo a la exesposa de Willis, Demi Moore, y sus tres hijas mayores (Rumer, Scout y Tallulah), permanece unida y visita con frecuencia al exactor.
Emma describe la nueva casa como “un hogar lleno de amor, calidez, cuidados y risas”, donde amigos de Willis también lo visitan para traer alegría.