Alrededor de las 6:40 a.m. de este miércoles 24 de septiembre ocurrió un tiroteo en una oficina de campo del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) ubicada al norte de Dallas, Texas, específicamente en el 1120 Empire Central Place.
Esta instalación alberga oficinas locales de ICE y un área de procesamiento con celdas temporales para detenidos antes de su traslado a centros mayores.
Tres detenidos (migrantes en custodia de ICE) murieron, dos al momento del tiroteo y otro horas después, a causa de las lesiones que sufrió en el ataque. Ningún agente de ICE o policía local fue herido.
El atacante fue identificado como Joshua Jahn Un hombre de 29 años de Texas que abrió fuego desde un edificio adyacente o directamente en la zona, matando a una persona e hiriendo a otras antes de quitarse la vida con un disparo autoinfligido.
Fuentes del FBI identificaron balas sin usar con mensajes grabados como “ANTI-ICE”, lo que sugiere un motivo político contra la agencia.
En el sitio se desplegaron fuerzas de seguridad locales, federales (incluyendo FBI, DHS y ATF) y estatales. El Hospital Parkland recibió a dos pacientes, y se reforzó la seguridad en otras instalaciones de ICE a nivel nacional como medida preventiva.
El FBI investiga el suceso como un acto de “violencia selectiva”, vinculándolo a un aumento drástico en agresiones contra agentes de ICE (más del 1000% comparado con 2024).
La secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, confirmó las muertes y advirtió sobre la “violencia sin precedentes” contra el personal de ICE.
El presidente Donald Trump lo relacionó con “retórica de demócratas radicales de izquierda”, mientras que el senador Ted Cruz y el vicepresidente JD Vance condenaron la “violencia políticamente motivada” y exigieron que cese.
Este es el cuarto incidente de violencia o amenaza contra instalaciones de ICE o CBP en Texas en 2025, incluyendo un ataque coordinado el 4 de julio en el Centro de Detención Prairieland (Alvarado, cerca de Dallas), donde un policía fue herido en el cuello por atacantes vestidos de estilo militar, y una amenaza de bomba en agosto en la misma oficina de Dallas.
La investigación continúa, y no se ha confirmado una conexión directa entre este tiroteo y ataques previos, aunque el FBI lo considera parte de un patrón.
La Secretaría de Relaciones Exteriores de México emitió un comunicado lamentando la muerte de una persona en el incidente.
“El Consulado General de México en Dallas contactó de inmediato a las autoridades, quiénes confirmaron que una de las personas que sufrió lesiones graves es de nacionalidad mexicana y se encuentra hospitalizada recibiendo atención médica. La representación consular contactó a sus familiares para brindarles el acompañamiento y asesoría legal correspondientes. De igual forma están en permanente comunicación con las autoridades que llevan a cabo las investigaciones; se espera la autorización para que puedan visitar al connacional al hospital.
Por otra parte, la Jefatura de la Unidad para América del Norte transmitió a través de canales diplomáticos, su preocupación ante lo ocurrido con la petición de esclarecer los hechos y permitir el acceso irrestricto a la persona mexicana afectada.
La Secretaría de Relaciones Exteriores, a través de su red consular en Estados Unidos, reafirma su compromiso de velar por la protección y defensa de los derechos de las personas mexicanas en el exterior”.
