En medio de bloqueos carreteros en al menos 17 estados y un paro nacional que paralizó el lunes 27 de octubre el sector agrícola, la presidenta Claudia Sheinbaum insistió en que existe “una propuesta” para los productores de maíz, aunque el Movimiento Agrícola Campesino (MAC) la calificó de “insulto” y “condena al hambre”, exigiendo un precio mínimo no negociable de 7,200 pesos por tonelada.
Durante su conferencia matutina de este martes 28 de octubre en Palacio Nacional, Sheinbaum Pardo subrayó que la mesa de diálogo permanece abierta y que las ventanillas de apoyo siguen activas.
“Sí hay una propuesta que se les hizo, está abierta la mesa de trabajo. Va a seguir el diálogo”, afirmó la mandataria, quien anunció que el secretario de Agricultura y Desarrollo Rural, Julio Berdegué, comparecerá el próximo jueves para detallar esta iniciativa y abordar otros retos del campo mexicano.
El rechazo de los agricultores surgió tras una fallida negociación en la Secretaría de Gobernación (Segob), donde el gobierno ofreció 6,050 pesos por tonelada de maíz, cifra que el MAC describió como “una limosna para quienes alimentan este país”.
En un comunicado difundido esta mañana, los productores advirtieron: “¡Ya basta de simulaciones! Se acabó la paciencia. Al Gobierno de México y a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo: el tiempo de las falsas promesas se terminó. La paz de este país depende de la dignidad de sus agricultores. O hay precios justos ya, o la lucha arreciará”.
Los campesinos, que el lunes intentaron ingresar a Segob tras reunirse con Berdegué, demandan también 6,000 pesos por tonelada de sorgo y la reinstalación de una mesa “real, abierta y resolutiva”.
Sus acciones han incluido cierres viales en carreteras clave de estados como Sinaloa, Chihuahua y Michoacán, afectando el transporte de mercancías y generando tensiones en la cadena alimentaria.
Sheinbaum reconoció la volatilidad de los precios, influida por la Bolsa de Chicago y factores globales como la guerra en Ucrania, que elevó el valor del maíz a más de 7,000 pesos por tonelada en 2022, pero lo ha hundido a alrededor de 3,200 pesos actualmente.
La propuesta gubernamental busca mitigar estos vaivenes con apoyos inmediatos y un esquema de largo plazo, enfocado en el maíz blanco nativo, desvinculándolo del maíz amarillo importado de Estados Unidos.
No obstante, el MAC enfatizó que sus exigencias “son el mínimo absoluto para la dignidad y la supervivencia del campo mexicano”, y amenazó con escalar las movilizaciones si no hay avances concretos.
Analistas del sector advierten que una escalada podría agravar la inflación alimentaria y tensionar las relaciones con productores transfronterizos bajo el T-MEC.
El gobierno federal mantiene el llamado al diálogo, pero el pulso entre el Ejecutivo y el campo entra en una fase crítica, con el jueves como plazo clave para evitar una nueva ola de protestas que podría extenderse a las principales plazas urbanas del país.
