Lázaro Francisco Luria, exalcalde panista de Chinameca, Veracruz (2012-2013), fue hallado sin vida el 5 de noviembre de 2025, tras ser secuestrado al menos tres días antes de que se localizara su cuerpo entre sembradíos de maíz, a un costado de la carretera estatal que une Oteapan y Zaragoza, en el sur de Veracruz.
Presentaba signos de violencia extrema, incluyendo una cortada en el cuello con arma blanca y posibles indicios de tortura y decapitación.
A pesar de que su familia pagó el rescate exigido por los captores, estos no cumplieron y procedieron a asesinarlo.
El exedil tenía 78 años al momento de su muerte. Asumió la alcaldía como suplente en junio de 2012, tras la detención del titular Martín Padua Zúñiga por presuntos vínculos con Los Zetas y delitos contra la salud.
Culminó el periodo hasta 2013 y luego se retiró de la política para dedicarse a negocios personales en la zona sur de Veracruz.
Veracruz encabeza las listas de violencia política en México, con múltiples casos de exfuncionarios atacados. Este homicidio se suma a una ola reciente, incluyendo el de Guadalupe Urban Ceballos, regidora en Oaxaca.
El secuestro del exfuncionario ocurrió en Chinameca, su municipio natal. Los familiares recibieron una llamada exigiendo rescate, que fue pagado, pero no se liberó a Luria.
La Fiscalía General del Estado de Veracruz (FGE) realiza peritajes y trasladó el cuerpo al Servicio Médico Forense. No hay detenidos ni móvil oficial, pero la zona es conocida por presencia de crimen organizado.
