Francia inició un procedimiento para suspender temporalmente el acceso a la plataforma de Shein en su territorio, una medida anunciada el 5 de noviembre de 2025 por el Gobierno, bajo las instrucciones del primer ministro Sébastien Lecornu.
Esta acción busca obligar a la empresa a demostrar que todo su contenido cumple con las leyes y regulaciones del país, con una evaluación inicial prevista en las próximas 48 horas.
El anuncio se produjo el mismo día en que Shein inauguró su primera tienda física permanente en París, en los grandes almacenes BHV, lo que generó protestas y mayor escrutinio.
El detonante principal es un escándalo reciente por la venta de productos ilegales en la plataforma, específicamente muñecas sexuales con apariencia infantil.
La Dirección General de Competencia, Consumo y Represión del Fraude (DGCCRF) detectó la comercialización de estas muñecas hiperrealistas, acompañadas de descripciones explícitamente sexuales y pedófilas, lo que viola las leyes francesas contra la pornografía infantil y la difusión de imágenes degradantes accesibles a menores.
La Fiscalía de París abrió una investigación por “difusión de representaciones de menores de naturaleza pornográfica”, con penas de hasta 5 años de prisión y 75.000 euros de multa. Un caso agravante involucró la detención de un hombre de 56 años con antecedentes por delitos sexuales, quien recibió una de estas muñecas comprada en Shein.
También se encontraron listados de artículos como machetes, manoplas de bronce y hachas, clasificados como armas de categoría A en Francia, cuya venta está penalizada con hasta 5 años de cárcel.
La Fiscalía de París extendió las investigaciones a plataformas similares como AliExpress, Temu y Wish por los mismos motivos: difusión de contenido violento, pornográfico o contrario a la dignidad humana, especialmente accesible a menores.
La suspensión podría extenderse si no se resuelven las irregularidades, en un contexto de creciente rechazo político y social, con protestas que acusan a la marca de “cómplice de la pederastia” y de dañar el empleo local.
