El expresidente Felipe Calderón calificó como una provocación la decapitación de su estatua en el Complejo Cultural Los Pinos y sostuvo que el hecho refleja, desde su perspectiva, un deterioro de las condiciones democráticas en México.
En entrevista con Ciro Gómez Leyva, Calderón afirmó que “la estatua dice muy poco de mí, pero dice muchísimo de quiénes son ellos, unos miserables”, en referencia a los manifestantes que dañaron la escultura.
El exmandatario también cuestionó que la figura permaneciera más de un año en el suelo tras ser derribada por un árbol. Señaló que el episodio evidencia, según su interpretación, falta de protección para bienes y personas, y advirtió sobre una creciente intolerancia.
La presidenta Claudia Sheinbaum condenó previamente los hechos y afirmó: “No estoy de acuerdo con lo que hicieron con la estatua y que entraran como entraron a Los Pinos”.