El huracán Genevieve se fortaleció hasta alcanzar la categoría 5 en la escala Saffir-Simpson, convirtiéndose en el primer ciclón de esa intensidad en la temporada 2026 del Pacífico mexicano.
Aunque se mantiene como un fenómeno de gran fuerza, las autoridades meteorológicas descartan, por ahora, un impacto directo sobre territorio nacional debido a que su trayectoria continúa mar adentro, paralela a las costas del país.
De acuerdo con los pronósticos, el sistema se localiza a más de 800 kilómetros al suroeste de Baja California Sur y presenta vientos sostenidos de hasta 260 kilómetros por hora, con desplazamiento hacia el oeste-noroeste. Se espera que comience a debilitarse gradualmente durante los próximos días mientras avanza hacia aguas abiertas del Pacífico.
Pese a que no se prevé que toque tierra, sus bandas nubosas mantienen el ingreso de humedad hacia el occidente del país, lo que favorecerá lluvias, oleaje elevado y corrientes de resaca en zonas costeras de estados como Jalisco, Colima, Michoacán y Baja California Sur. Por ello, Protección Civil y el Servicio Meteorológico Nacional recomiendan a la población mantenerse atenta a los avisos oficiales y evitar actividades en el mar.
Genevieve es el primer huracán categoría 5 en el Pacífico oriental en dos años y uno de los pocos ciclones que han alcanzado esa intensidad durante el mes de julio. La Comisión Nacional del Agua prevé una temporada de huracanes más activa de lo habitual en el Pacífico, con la posibilidad de entre 18 y 21 ciclones tropicales, de los cuales entre cuatro y cinco podrían convertirse en huracanes mayores.