La inconformidad por el nuevo sistema de evaluación de la carrera judicial llevó a trabajadores del Poder Judicial de la Federación (PJF) a suspender actividades en 17 estados, incluida la Ciudad de México, donde cerraron distintas sedes.
Patricia Aguayo, vocera de los inconformes, advirtió que no retomarán labores hasta que se retire la disposición: “Lo único que va a hacer que regresemos a nuestras oficinas, será que el Órgano de Administración Judicial deje sin efectos ese acuerdo y que no se nos aplique”.
El conflicto gira en torno al esquema publicado el 5 de noviembre, que asigna 40% de la calificación al examen de conocimientos y contempla otros criterios, como la valoración de superiores jerárquicos.
Ante las protestas, el Órgano de Administración Judicial sostuvo que la primera evaluación, prevista para diciembre, será exclusivamente diagnóstica y no afectará la permanencia laboral de los trabajadores. El proceso incluirá capacitación, examen de conocimientos y evaluaciones de los titulares.