Roman Bravo-Young puso el nombre de México en lo más alto de la lucha internacional al conseguir la medalla de plata en el Campeonato Mundial de Lucha 2026, celebrado en Astaná, Kazajistán.
El atleta se convirtió en el primer mexicano en subir al podio de un Mundial de categoría absoluta, tras alcanzar la final de los 57 kilogramos estilo libre, donde cayó ante el estadounidense Spencer Lee.
En su camino al subcampeonato, Bravo-Young superó a destacados rivales de Kazajistán, Mongolia y Corea del Norte, incluido el vigente campeón mundial, Han Chong-song.
El resultado representa un regreso destacado para el mexicano, quien había estado fuera de competencia por una lesión y volvió a la actividad internacional con la mira puesta en nuevos retos.