El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, sorprendió al afirmar que en su país “ya es 2026” y que el año nuevo comenzó con varias semanas de antelación, en una decisión que se suma al decreto de septiembre pasado mediante el cual adelantó las celebraciones navideñas.
Durante una conferencia de prensa, Maduro aseguró: “El 2026 ya empezó, ya hoy es 2026. Empezó tempranero”.
Según explicó, el adelanto busca posicionar a Venezuela “adelantada” respecto al resto del mundo y permitir que, al llegar el 1 de enero de 2026 en el calendario internacional, el país esté “disparados” en la construcción de una “patria pacífica y próspera”.
“Todo lo que hagamos ahorita va a permitir que cuando amanezca el primero de enero, vamos disparados, en la construcción de la patria pacífica y próspera”, declaró el mandatario.
El anuncio se produce en medio de crecientes tensiones con Estados Unidos, tras el reciente despliegue de buques militares estadounidenses en aguas del Caribe y la incautación por parte de Washington de un barco con petróleo venezolano.
Maduro vinculó su decisión a la necesidad de fortalecer la soberanía y la unidad nacional frente a lo que calificó como “amenazas externas”.
En el mismo discurso, el presidente destacó los supuestos avances en materia de seguridad durante las últimas 23 semanas, especialmente en el combate a lo que denominó “narcolanchas” en el mar Caribe.
“Le doy gracias a Dios por habernos dado tanta fortaleza, tantas buenas ideas, y este pueblo tan valiente que en fusión perfecta popular-militar-policial está garantizando que Venezuela está soberanamente en paz”, expresó.
Con esta declaración, Maduro extiende la práctica de “adelantar” festividades que ya aplicó con la Navidad, generando nuevamente debate y críticas en Venezuela y la región por su carácter simbólico y su aparente desvinculación del calendario internacional.