La presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que en el caso de los agentes estadounidenses fallecidos tras un operativo en Chihuahua existió una omisión por parte del gobierno estatal, al no ajustarse a los lineamientos legales en materia de seguridad nacional.
“Aquí lo que hubo fue una falta de una autoridad estatal, eso es lo que es en el fondo (…). La falta es de ellos, de pedir la colaboración. Por supuesto, el gobierno de Estados Unidos, el embajador (Ronald Johnson) debería de haber informado a las instancias federales, pero la principal falla está en el gobierno estatal, que solicitó esta colaboración, y eso está en contra de la Constitución y de la Ley de Seguridad Nacional”, declaró durante su conferencia en Palacio Nacional.
La mandataria subrayó que instruyó al Consejo de Seguridad a emitir un recordatorio formal a los gobiernos estatales sobre las reglas que rigen la cooperación internacional en temas de seguridad.
“Los gobiernos de los estados tienen que cumplir con las leyes sí o sí, eso no es opcional. Cumplir con la ley no es opcional y la Ley de Seguridad Nacional es tan clara que no tiene lugar a interpretaciones. Es muy clara, absolutamente clara”, enfatizó.
Indicó que tanto la gobernadora de Chihuahua como el fiscal estatal fueron llamados por el Senado para explicar lo ocurrido, ante posibles irregularidades en el procedimiento.
Sobre una eventual destitución del fiscal, Sheinbaum consideró que corresponde a la propia titular del Ejecutivo estatal tomar esa decisión.
“Sí es muy importante que aclare el gobierno de Chihuahua y que se cumpla con la ley, porque yo juré hacer cumplir la Constitución y las leyes, la gobernadora también juró, el fiscal también. Entonces, hay que cumplir con la Constitución y las leyes, eso no está a debate, es una obligación en el momento que asumes un cargo de servicio público”, recalcó.
La presidenta también señaló que la Secretaría de la Defensa Nacional no tenía conocimiento de la participación de los agentes extranjeros y que ya se solicitó información al embajador estadounidense para esclarecer bajo qué condiciones se llevó a cabo la operación.
Finalmente, descartó que el caso represente un conflicto político o diplomático, al asegurar que la relación con Estados Unidos se mantiene en buenos términos.
“No tiene por qué afectarse la relación con Estados Unidos, no es un asunto de que queramos escalar un problema con el gobierno de Trump, pero tampoco podemos nosotros ser omisos a nuestra Constitución y a nuestras leyes”, concluyó.
