El gobierno de facto de Afganistán volvió a generar preocupación internacional tras autorizar disposiciones relacionadas con matrimonios infantiles y limitar la posibilidad de anular estas uniones hasta que las menores alcancen la pubertad.
De acuerdo con reportes difundidos por organismos defensores de derechos humanos y medios internacionales, las nuevas interpretaciones legales impulsadas por autoridades talibanas establecen restricciones para invalidar matrimonios concertados con niñas antes de que lleguen a la pubertad, lo que ha sido señalado como una medida que vulnera gravemente los derechos de las menores.
Organizaciones internacionales han advertido que este tipo de políticas incrementa el riesgo de violencia, abuso y explotación infantil, además de limitar el acceso de niñas y adolescentes a educación, salud y desarrollo integral.
Diversos organismos de derechos humanos señalaron que la legalización o tolerancia de matrimonios infantiles contradice acuerdos internacionales de protección a la niñez y representa un retroceso en materia de derechos humanos y equidad de género.
La Organización de las Naciones Unidas y grupos defensores de mujeres han reiterado llamados al régimen talibán para revertir estas medidas y garantizar la protección de niñas y adolescentes frente a prácticas consideradas violatorias de sus derechos fundamentales.
