El abogado de derecha, Abelardo de la Espriella, juró como presidente de Colombia para el periodo 2026-2030, y prometió gobernar para todos los colombianos, sin distinción de partidos.
El derechista Abelardo de la Espriella asumió este 7 de agosto la Presidencia de Colombia durante una ceremonia realizada en la Arena USC de Cali, localizado en el departamento de Valle del Cauca.
Ante el Congreso colombiano, el nuevo mandatario rindió protesta y formalizó el inicio de su administración, la cual, dijo el mandatario comenzará la recuperación del orden, la autoridad y la seguridad.
El primer discurso de Abelardo de la Espriella estuvo enfocado principalmente en el tema de seguridad, tanto en el combate a la delincuencia común, como el crimen organizado trasnacional y el narcotráfico.
Además, declaró que “la corrupción no tendrá cabida en mi Gobierno y cada peso de los colombianos será sagrado”.
Abelardo de la Espriella dijo que su mensaje fue firme para el pueblo colombiano: “ha comenzado el tiempo de la recuperación del orden, la autoridad y la libertad”, expresó en su primer discurso.
“Ejerceré esta responsabilidad al servicio de todos, con convicciones claras y un programa sólido. Porque una administración sin principios está inexorablemente condenada al fracaso”, dijo el ahora presidente de Colombia.
El presidente colombiano también habló de la necesidad de un nuevo plan fiscal, así como de ampliar las fuentes energéticas, incluido el “fracking responsable”, y de tomar medidas preventivas para evitar posibles crisis por el fenómeno climático de “El Niño”.
El primer discurso de De la Espriella también estuvo marcado por la “mano dura”, ya que, ordenó desde el lugar en el que se encontraba a las Fuerzas Militares y de Policía la orden perentoria de combatir a todas las estructuras criminales”.
“Los integrantes de las bandas criminales y del narcoterrorismo tienen dos caminos: someterse al imperio de la ley o enfrentar la acción decidida del Estado colombiano y su fuerza pública”, advirtió.
El mandatario también descartó diálogos de paz con los grupos armados ilegales, incluso, prometió “erradicar definitivamente el flagelo de los cultivos ilícitos” y ratificó su intención de construir megacárceles como parte de su estrategia contra el crimen.
Entre los invitados a esta ceremonia, destacó la presencia del Rey Felipe VI de España, así como los presidentes de Argentina, Javier Milei; Ecuador, Daniel Noboa; Paraguay, Santiago Peña; Panamá, José Raúl Mulino; Chile, José Antonio Kast, y Honduras, Nasry Asfura.
El abogado de 48 años sustituye en el cargo a Gustavo Petro, quien ha cuestionado los resultados de la elección presidencial al denunciar presuntas irregularidades en el proceso electoral.
Si bien la toma de posesión comenzó en el auditorio Arena de la Universidad Santiago de Cali, De la Espriella se trasladó al Cantón Militar Pichincha para su discurso. Los jefes de Estado y sus familias se quedaron en el salón, por lo que siguieron las palabras del nuevo presidente mediante pantallas gigantes.
Contrario a su predecesor, Abelardo de la Espriella dijo que suscribirá el Escudo de las Américas que impulsa el Gobierno de Estados Unidos en materia de combate al narcotráfico en el continente.
“Asumiremos un papel de liderazgo en la lucha contra el crimen global organizado. Mi gobierno impulsará una estrecha articulación internacional en materia de inteligencia, seguridad, justicia y persecución de las finanzas criminales”, aseguró el presidente colombiano.
En este acuerdo forman parte los gobiernos de derecha del continente, como una iniciativa que permitirá unir capacidades, compartir información estratégica y fortalecer la acción conjunta de las naciones libres frente a las amenazas que afectan la seguridad nacional y regional.
“Ningún Estado puede derrotar por sí solo a estructuras que operan a escala global”, afirmó el nuevo presidente colombiano.