El VIII Congreso Nacional Extraordinario de Morena marca un momento de transición clave: tras la salida de Luisa María Alcalde, quien se integra como asesora jurídica de la presidenta de la República, Ariadna Montiel será nombrada presidenta nacional del partido.
La sesión se desarrolla en un contexto político reconfigurado por las solicitudes de licencia de Rubén Rocha, gobernador de Sinaloa, y Juan de Dios Gámez Mendívil, alcalde de Culiacán. Ambos se apartaron temporalmente de sus cargos para evitar que las acusaciones en su contra impacten directamente en la agenda del movimiento, lo que abre espacio para que Montiel asuma el liderazgo con mayor margen de acción.
La exsecretaria del Bienestar,asumirá la dirigencia nacional con la responsabilidad de conducir al partido en el proceso electoral inmediato y, sobre todo, de trazar la estrategia rumbo a las elecciones intermedias de 2027.
El Congreso Nacional Extraordinario, que reúne a consejeros de todo el país, tiene como objetivos principales la renovación de la presidencia y de la Secretaría de Finanzas, además de la definición de mecanismos internos para blindar la selección de candidatos frente a posibles infiltraciones del crimen organizado.
Con esta transición, Morena busca proyectar estabilidad y unidad, al tiempo que establece un esquema de fiscalización para sus futuros aspirantes, trazando así la estrategia que marcará el rumbo del partido en los próximos años.
