Ochra Manakaja, de 31 años y residente de Flagstaff, Arizona, fue detenida tras el hallazgo del cuerpo sin vida de su bebé, de entre 15 y 17 meses, localizado congelado dentro de una habitación del hotel La Quinta Inn and Suites, en el área de Bronco Way, al sur de la Interestatal 40.
De acuerdo con documentos judiciales, el menor fue encontrado alrededor de las 9:30 de la mañana del domingo, con una temperatura aproximada de 26 grados Fahrenheit (-3 °C), envuelto en plástico, sellado con cinta adhesiva y colocado dentro de una caja transparente.
“Estaba rígido y frío al tacto, y, obviamente, congelado”, detallan los informes oficiales sobre el hallazgo realizado por agentes que respondieron a una llamada al 911.
Según las autoridades, la propia mujer habría reportado inicialmente la muerte del menor. “Lo maté”, respondió Manakaja al ser cuestionada por la operadora de emergencias antes de colgar la llamada, de acuerdo con los documentos del caso.
Durante su declaración ante los investigadores, la mujer admitió que el niño había resultado herido semanas antes tras un episodio de frustración, aunque inicialmente intentó atribuirlo a una caída.
Más tarde reconoció haberlo arrojado a la cuna mientras el menor lloraba, lo que agravó su estado de salud.
Los registros indican que el bebé presentó vómito, fiebre, debilidad y pérdida de apetito hasta el 1 de mayo, fecha en la que habría fallecido. Manakaja declaró que creyó que su hijo murió tras ahogarse con su propio vómito.
“A pesar de saber que algo andaba muy mal, Ochra no llamó a médicos ni familiares, ni buscó ayuda médica porque tenía miedo de meterse en problemas”, señalan los documentos judiciales.
Las investigaciones también revelan que, tras regresar de una cita obligatoria por su libertad condicional, la mujer habría colocado el cuerpo del menor en un congelador “para que no oliera mal” y posteriormente ocultó la situación a sus otros dos hijos.
Autoridades del Departamento de Seguridad Infantil de Arizona confirmaron que el caso había sido reportado previamente en 2024 por posibles riesgos en el entorno del menor, aunque la jurisdicción del caso fue transferida a un tribunal tribal.
Manakaja fue arrestada por cargos de homicidio, abuso infantil y ocultación de cadáver. Permanece recluida en el condado de Coconino con una fianza de 1 millón de dólares.
Las autoridades también señalaron que la acusada enfrenta antecedentes por diversos delitos y que tiene prohibido mantener contacto con sus otros dos hijos mientras continúa la investigación.
