Ni el frío extremo detuvo a los aficionados que se dieron cita en Times Square para presenciar una presentación poco convencional: la escudería Cadillac eligió el corazón de Nueva York para revelar el monoplaza con el que debutará en la Fórmula Uno en 2026, un auto que ya genera expectativa por llevar el número 11, el de Sergio “Checo” Pérez.
Con temperaturas de hasta 10 grados bajo cero y una sensación térmica que rozó los -19, decenas de seguidores comenzaron a llegar horas antes al punto donde la escudería instaló una vitrina gigante con una cuenta regresiva que culminó al finalizar el Super Bowl LX.
El clima fue lo de menos: banderas de México, gorras con el icónico “11” y camisetas alusivas al piloto mexicano dominaron la escena.
Cadillac, consciente del peso que el mercado mexicano representa para su proyecto en la máxima categoría, decidió que el primer auto mostrado al mundo fuera el asignado a Pérez, quien este año marca su regreso a la Fórmula Uno.
Aunque el tapatío no estuvo presente físicamente, su figura fue omnipresente entre los aficionados que resistieron el frío con entusiasmo intacto.
La revelación del monoplaza desató aplausos y emoción entre los asistentes, muchos de los cuales viajaron desde otros puntos de la ciudad, y del país, solo para ser parte del momento.
La ausencia de Checo quedó relegada ante la simbólica presencia de un auto que, para sus seguidores, representa una nueva etapa en su carrera.
Con el Gran Premio de Australia en el horizonte como primer reto en el circuito de Albert Park, Cadillac dio el primer golpe mediático antes incluso de debutar oficialmente en la parrilla.
En Times Square, entre luces, hielo y orgullo tricolor, la Fórmula Uno ya comenzó a latir con acento mexicano.
