La industria automotriz mexicana continúa perdiendo velocidad. Entre enero y noviembre de 2025, la producción de vehículos en el país cayó 1.46% interanual, para cerrar en 3.71 millones de unidades, reveló este lunes el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
El retroceso ocurre en pleno clima de incertidumbre comercial con Estados Unidos, principal destino de los autos ensamblados en México.
El enfriamiento también alcanzó a las exportaciones, que disminuyeron 1.6% en el periodo y se ubicaron en 3.16 millones de vehículos.
En contraste, el mercado interno avanzó apenas 0.96%, para totalizar 1.37 millones de unidades, un crecimiento insuficiente para compensar el freno externo.
Las cifras muestran una industria presionada: 77.2% de la producción correspondió a camiones ligeros, mientras que las plantas de varias marcas reportaron fuertes descensos.
Honda encabezó las caídas con un desplome del 19.3%, seguida por Mazda (-15.7%), Volkswagen (-14%), Stellantis (-7.7%) y Mercedes-Benz (-5%).
En el extremo opuesto, Toyota logró un notable aumento del 27.5%.
El mes de noviembre confirmó la desaceleración. La fabricación de vehículos ligeros retrocedió 8.36% interanual, con 367,870 unidades, mientras que las exportaciones cayeron 3.45% y las ventas internas, 0.34%.
El desempeño se suma a los datos negativos registrados de agosto a octubre, que contrastan con los avances observados en junio y julio.
Pese a aportar cerca del 4% del PIB nacional y más del 20% del manufacturero, la industria enfrenta una demanda interna débil y un entorno internacional incierto.
El Inegi subrayó que los datos provienen de 22 empresas afiliadas a la AMIA y de seis no afiliadas, que juntas integran 41 marcas del mercado mexicano.
