En el año en que el Gran Premio de México celebra su décimo aniversario, el ídolo tapatío Sergio “Checo” Pérez brillará por su ausencia, tanto en la pista del Autódromo Hermanos Rodríguez como en las gradas.
Durante el evento “De la Pista a la Cancha”, realizado en Plaza Carso, el ex piloto de Red Bull Racing puso fin a los rumores que lo señalaban como invitado especial del fin de semana y confirmó que seguirá la carrera desde casa.
“Es raro, cuando venía en el avión a México la sensación de venir a carrera era diferente, pero bueno, será un año donde toque verlo desde la casa con nuestras tortas ahogadas y echando porras”, expresó entre risas.
Pérez, subcampeón del mundo en 2023, admitió que lo que más extrañará será el cariño de los aficionados mexicanos, a quienes considera una parte fundamental de su carrera.
“Siempre que llego a México me hacen sentir diferente, me hacen sentir muy especial, y lo que más voy a extrañar es a la afición”, señaló el piloto jalisciense.
De cara a su nuevo reto con la escudería Cadillac en 2026, el “Ministro de Defensa” compartió que se encuentra en plena etapa de adaptación y preparación técnica.
“Ya estamos de lleno con el trabajo, con el simulador, la parte física. Voy a tener unas pruebas en noviembre que nos van a servir mucho porque ya vamos a trabajar con los mecánicos y los ingenieros, como para tener todo el equipo listo para las pruebas de enero”, explicó.
Además, adelantó un detalle simbólico de su nueva etapa: su casco será negro, color que acompañará el inicio de su aventura con la marca estadounidense.
Aunque no participará este año en la carrera más esperada del calendario para los aficionados mexicanos, Checo Pérez mantiene su enfoque en el futuro, decidido a seguir dejando huella en el automovilismo internacional.
