Un ciudadano estadounidense fue declarado culpable en Texas de participar en una operación de contrabando de piezas de armas de fuego con destino a México, mercancía que, de acuerdo con las autoridades, terminó en manos de organizaciones criminales.
Se trata de Chandler Britain Bradford, originario de New Braunfels, quien fue hallado responsable de traficar componentes suficientes para ensamblar alrededor de 5 mil 700 rifles de alto poder, además de delitos relacionados con lavado de dinero.
Según la fiscalía, Bradford compraba legalmente las piezas y posteriormente las ocultaba en bodegas de Laredo y del Valle del Río Grande para enviarlas hacia México. La operación habría incluido registros manuales, mensajes de texto y transferencias a empresas fantasma.
“Chandler Bradford sabía que los cárteles de la droga estaban usando estas armas para asegurar su territorio y las rutas que usaban para introducir drogas en Estados Unidos”, afirmó el fiscal Justin Simmons.
La sentencia está programada para el 19 de noviembre y Bradford podría recibir hasta 20 años de prisión.
El caso también involucra a los mexicanos José Francisco García Cervantez y Ricardo Rodríguez Sotelo, quienes fueron sentenciados en enero de 2025 a 57 y 78 meses de prisión, respectivamente.
Las autoridades estadounidenses mantienen además la búsqueda de Julio César Gómez Mendoza y Octavio Javier Quiroga Treviño, señalados como parte de la operación. Simmons advirtió que utilizarán todos los recursos disponibles para llevar ante la justicia a quienes apoyen a organizaciones criminales.