Con el propósito de fortalecer la protección de niñas, niños y adolescentes víctimas de violencia sexual, el Congreso del Estado aprobó la iniciativa presentada por la diputada Ely Sallard Hernández para establecer la imprescriptibilidad de la acción penal y de las sanciones en delitos sexuales cometidos contra personas menores de edad.
La legisladora de Morena destacó que esta reforma representa un avance importante en materia de acceso a la justicia, ya que elimina los límites de tiempo para investigar, perseguir y sancionar este tipo de delitos cuando las víctimas sean menores, evitando que el paso de los años impida castigar a los responsables.
Con la modificación al Código Penal del Estado de Sonora, los delitos sexuales cometidos contra niñas, niños y adolescentes no prescribirán ni durante la etapa de investigación ni en la ejecución de las sanciones impuestas, permitiendo que las víctimas puedan denunciar cuando se encuentren en condiciones emocionales, psicológicas y físicas adecuadas para hacerlo.
“Esta ley brindará mayores herramientas a jueces y autoridades encargadas de impartir justicia para garantizar que realmente se haga justicia a niñas y niños que han sido víctimas de abuso, incluso dentro de su propio entorno familiar”, expresó.
Sallard Hernández señaló que muchas víctimas de violencia sexual infantil tardan años en denunciar debido al miedo, la manipulación o porque los agresores forman parte de su círculo cercano, por lo que esta reforma busca eliminar barreras que históricamente han impedido el acceso pleno a la justicia.
Asimismo, subrayó que experiencias internacionales en países como Argentina, Chile, Ecuador y Estados Unidos han impulsado reformas similares bajo el principio de protección reforzada de la niñez, ampliando o eliminando los plazos de prescripción en delitos sexuales contra menores.
La diputada agregó que la imprescriptibilidad de estos delitos responde a la necesidad de garantizar justicia efectiva y permanente para las víctimas, evitando que la gravedad de estas conductas quede impune por el simple transcurso del tiempo.
