Tras 24 horas ininterrumpidas de debate que iniciaron ayer a las 14:30 y concluyeron este jueves a las 14:10, el Pleno de la Cámara de Diputados aprobó en lo general y en lo particular la expedición de la Ley General de Aguas y diversas reformas a la Ley de Aguas Nacionales, con 324 votos a favor de Morena, PT y PVEM, 118 en contra de PAN, PRI y MC, y dos abstenciones.
La minuta fue enviada de inmediato al Senado, donde la mayoría oficialista ya prepara su discusión en fast track, dispensando el paso por comisiones.
De las más de 500 reservas presentadas, solo se aceptó un paquete de 18 propuestas por los aliados de Morena, que según el bloque mayoritario “atienden las inquietudes del sector agrícola”.
La oposición las calificó de insuficientes y cosméticas.
Entre los cambios más relevantes aprobados destacan:
Modificación al artículo 22: se prohíbe la transmisión de concesiones, pero se crea un procedimiento expedito de máximo 20 días hábiles para reasignar volúmenes en casos de herencia, fusión o escisión de empresas.
Artículo 24: se permite la prórroga automática de concesiones si se solicita entre tres años y seis meses antes del vencimiento.
Artículo 49: se amplía la exención de cambio de uso de suelo agrícola a actividades acuícolas.
Artículo 123 Bis 3: se establecen penas de 3 a 8 meses de prisión por traslado ilegal de agua con fines de lucro, según el volumen.
Artículo 123 Bis 5: se endurecen las sanciones por corrupción en otorgamiento de concesiones, de 2 a 14 años de prisión.
Quinto y séptimo transitorios: se obliga a Conagua a emitir lineamientos que eviten el acaparamiento y se exige una “gestión hídrica responsable” durante la transición.
El debate alcanzó tonos álgidos.
El coordinador del PRI, Rubén Moreira, acusó al oficialismo de traicionar al país y exigió mostrar la consulta indígena que nunca se realizó: “¡Muestren la consulta a los pueblos originarios, traidores a la patria!”.
Ricardo Monreal (Morena) respondió sin rodeos: “Nunca dije que hubieran sido consultadas las comunidades para esta ley”, pero insistió en que las reservas protegen a los productores y acusó a la oposición de engañar a los campesinos.
Desde las curules guindas se escucharon gritos de “¡traidores, traidores!” hacia la bancada priista.
La diputada Claudia Rivera Vivanco (Morena) cerró el posicionamiento oficial: “Esta reforma sella la puerta que algunos quieren volver a abrir y asegura que el agua sea manejada con responsabilidad y justicia. El agua no tiene partido, pero sí tiene destino: el bienestar del pueblo de México”.
Con la minuta ya en el Senado y el recinto de Reforma blindado, la discusión se traslada ahora al pleno senatoriano, donde Morena y aliados buscarán su aprobación definitiva en las próximas horas.
