En un escándalo que sacude el mundo del espectáculo y el crimen organizado, el periodista Carlos Loret de Mola destapó que Raúl Rocha Cantú, copropietario mexicano de la Organización Miss Universo, evadió una orden de aprehensión federal al pactar su rol como testigo colaborador con la Fiscalía General de la República (FGR).
“El gobierno federal obtuvo una orden de aprehensión en contra de Raúl Rocha, dueño de Miss Universo, por ‘huachicol’ y tráfico de armas para el narcotráfico, por lo que acordó con la Fiscalía General de la República (FGR) ser testigo protegido”, reveló Loret de Mola en exclusiva a través de su cuenta en X, desatando un torbellino de reacciones en redes sociales y medios especializados.
La cronología de los hechos, según la investigación de la FGR, es precisa y comprometedora: el 15 de noviembre se libró la orden de aprehensión en su contra por delincuencia organizada, con fines de tráfico de armas y tráfico de hidrocarburos.
Cuatro días después, el 19 de noviembre —justo horas antes de la gran final de Miss Universo en Bangkok, donde la mexicana Fátima Bosch se coronó como ganadora—, se formalizó el acuerdo con la FGR en calidad de testigo colaborador, lo que se conoce comúnmente como testigo protegido.
De acuerdo con el expediente penal 495/2025, la red criminal presuntamente operada por Rocha Cantú se dedicaba a “huachicoleó” combustible desde Guatemala y suministró armas para el Cártel del Golfo y el Grupo Sombra de Veracruz.
El 21 de octubre, Rocha Cantú acudió a la Fiscalía Especializada en Materia de Delincuencia Organizada (FEMDO) para solicitar ser testigo colaborador y dar información sobre contrabando de hidrocarburos, redes financieras, y vínculos con funcionarios y empresarios.
El 19 de noviembre se formalizó el acuerdo.
La FGR detalla que la organización utilizaba centros logísticos en Querétaro para mezclar el combustible robado, eludiendo controles aduanales y fiscales mediante documentación falsificada, y distribuía el producto a empresas de transporte y comercialización.
En paralelo, empresas de seguridad privada eran instrumentalizadas para adquirir, transportar y rematricular armas de fuego de forma ilegal, facilitando su entrega a grupos delictivos.
Hasta el momento, Rocha Cantú no ha emitido comentario alguno sobre las imputaciones, que incluyen también presuntos lazos con narcotráfico, según ampliaciones reportadas por fuentes cercanas a la Secretaría de Seguridad.
Esta revelación llega en un contexto de creciente escrutinio sobre los vínculos entre el mundo empresarial y el crimen organizado, y podría tener repercusiones en la franquicia Miss Universo, de la que Rocha posee el 50% de las acciones.
La FGR mantiene reserva sobre los detalles para no comprometer la colaboración del testigo.
