Estados Unidos advirtió que no permanecerá “de brazos cruzados” luego de que el presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, anunciara que en el país ya no volverán a celebrarse elecciones, una declaración que generó una fuerte condena internacional y reavivó las críticas sobre el rumbo autoritario del gobierno nicaragüense.
El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, afirmó que la administración del presidente Donald Trump, junto con la comunidad internacional, no permanecerá pasiva ante lo que calificó como un nuevo paso en la consolidación de la dictadura encabezada por Ortega y Rosario Murillo.
A través de un mensaje difundido en la red social X, Rubio sostuvo que el anuncio del mandatario nicaragüense refleja “cobardía” y temor a la voluntad popular, al tiempo que reiteró que el pueblo de Nicaragua tiene derecho a elegir libremente a sus gobernantes. También llamó a incrementar la presión internacional sobre el régimen.
The Trump Administration and the international community will not stand by as the Murillo-Ortega dictatorship deepens repression at home and manufactures instability that threatens U.S. national security. Ortega’s pledge to abolish elections in Nicaragua proves his cowardice and…
— Secretary Marco Rubio (@SecRubio) July 21, 2026
La reacción de Washington ocurrió después de que Ortega, durante la conmemoración del 47 aniversario de la Revolución Sandinista, asegurara que en Nicaragua “no volverá a haber elecciones”, argumentando que no permitirá que la oposición regrese al poder con el respaldo de intereses extranjeros. Asimismo, adelantó que impulsará reformas legales para impedir futuros procesos electorales que, según dijo, favorezcan a quienes considera “golpistas” o “vendepatrias”.
When people tell you who they are, believe them! Nicaraguan dictator Daniel Ortega has just publicly declared that there will never again be elections in Nicaragua—“¡Aquí no volverán a haber elecciones!” In his view, elections threaten to trap the government—“atrapar al…
— Christopher Landau (@DeputySecState) July 21, 2026
El gobierno estadounidense recordó que desde las protestas de 2018 ha impuesto diversas sanciones contra funcionarios y entidades vinculadas al régimen nicaragüense, además de desconocer la legitimidad de las elecciones presidenciales de 2021, ampliamente cuestionadas por la detención de aspirantes opositores y la ausencia de garantías democráticas. Hasta el momento, Washington no ha anunciado nuevas medidas, aunque dejó abierta la posibilidad de fortalecer la respuesta internacional.
El anuncio de Ortega representa un nuevo endurecimiento del sistema político en Nicaragua y ha sido interpretado por diversos gobiernos y organismos internacionales como un abandono explícito de cualquier mecanismo de alternancia democrática en el país centroamericano.