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El reloj adelantado en Sonora

por Roberto Pogués

Por Roberto Pogués 

En Sonora se adelantó dos años el reloj político. La sucesión de 2027 ya está en la mesa de apuestas y la grilla a todo lo que da. 

Del lado de la oposición (es un decir), el dilema tiene nombre y apellido: Antonio Astiazarán.  

El alcalde de Hermosillo tiene dos versiones. Por un lado, su posicionamiento como figura fresca y con una narrativa de eficiencia urbana; pero por el otro, el pesado costal con las siglas en ruinas que le toca abrazar: PAN, PRI y PRD —este último sobreviviente en Sonora más por milagro que por cualquier otro motivo— y, para colmo, ahora también podría sumarse el Partido Sonorense, cuyo dirigente dicen que tiene un clóset lleno de presuntos escándalos de corrupción.  

Astiazarán se muestra como independiente en la práctica, pero las boletas no perdonan logos; y en política, los lastres sí hunden. 

Mientras tanto, Morena se mueve en cámara lenta. Si la candidatura es para un hombre, suena Javier Lamarque Cano, alcalde de Cajeme, un municipio que destaca principalmente en las páginas rojas.  

¿Será Lamarque un candidato con futuro? ¿Será cierto que es una ficha con simpatías en el Palacio Nacional? Dependerá de que la memoria sea corta cuando se hable de inseguridad en el sur de Sonora.  

Si, en cambio, se decide que “es tiempo de mujeres”, la senadora Lorenia Valles, presidenta de la Comisión de Minería, levanta la mano con más discreción que entusiasmo, pero sabe bien que si se alinean las voluntades podrá formarse en la fila. 

Los grillos expertos de la política local afirman que por la gubernatura de Sonora del lado de Morena solo existen estas dos sopas. 

Desatados por Hermosillo 

La baraja morenista no se agota ahí. El tablero de la capital sonorense se llena de nombres que, aunque no pinten para la gubernatura, hacen ruido para la Alcaldía de Hermosillo y diputaciones locales y federales: Paulina Ocaña, la hiperactiva jefa de la oficina del Ejecutivo; Froylán Gámez, que desde Educación busca sonar más allá de los pupitres; David Figueroa, expanista que ahora encontró refugio en el Verde Ecologista; y Omar del Valle, también verde, que mide fuerzas para ver hasta dónde lo empuja la marea.  

De entre ellos saldrá el candidato o candidata de Morena para suceder a Toño Astiazarán en la silla de Hermosillo. 

Y aquí vale preguntar: ¿qué hará Alfonso Durazo? ¿Seguirá pastoreando la política estatal con la vista en 2027 o se irá, como dicen ciertos rumores, al gabinete de Claudia Sheinbaum? La duda aparece en sobremesas políticas y cafés de pasillo. 

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